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En otro post te hable de algunos cuentos que yo utilizo para trabajar en clase. Me gusta que traten sobre inteligencia emocional porque dan pie al dialogo igualmente, puedes trabajar fonología, sintaxis, semántica y pragmática al tiempo que trabajas temas tan importantes como el diálogo, la resolución pacífica de conflictos, la autoestima y el autoconcepto y la empatía y asertividad.
En este post te vengo a hablar de algunos cuentos más que a mí me encanta contar en clase. Son cuentos sencillos pero te permiten trabajar el enfado, la igualdad de género, el autoconcepto y la autoestima.
Enfadados
El primer cuento que me encanta contar es Enfadados, aquí lo puedes adquirir. Este cuento tiene una moraleja sencilla, y es que a veces llevamos un enfado hasta el extremo y nos dura tanto, que cuando nos paramos a pensar, ya no nos acordamos de porqué nos habíamos enfadado.
Esta historia cuenta el enfado entre dos sapos, el señor Tristán y el señor Col que se enfadan y se dicen una gran cantidad de disparates, hasta el punto de llegar a querer mudarse de casa, pero no lo consiguen, porque en su intento por fastidiar al otro, acaban quemando y hundiendo cada uno su casa.
Al final acaban sentados en la parada de un autobús juntos sin saber porque se habían peleado, y en su intento por comerse una mosca que pasa por allí acaban dándose un beso, y el resto del vecindario piensa que se han reconciliado.
Rosa Caramelo
El segundo cuento es Rosa Caramelo, un cuento precioso que cuenta la historia de una elefantita que se llama Margarita y que vive en el país de los elefantes, metida en un jardín vallado con otras elefantas rosas que hacen lo que se espera de ellas, que coman peonías y anémonas para volverse rosas y delicadas y que puedan casarse de mayores, pero esta elefantita no se vuelve rosa por más que coma esas cosas, además ella quiere ser gris y correr y revolcarse como los elefantes, pero no puede porque su familia estaría muy decepcionada con ella.
Al final se decide a ser feliz y rompe con todas las tradiciones para unirse al resto de elefantes y aunque al principio da la nota y el resto de elefantas la critica, al final todas se unen a ella porque se dan cuenta de que así no son libres, ni felices.
Con el tiempo, todos los elefantes se volvieron del mismo color, porque comían hierba verde y fruta fresca, y se dieron cuenta de que así eran todos mas felices.
Sé tú mismo Cosme
El tercer cuento que me gusta mucho contar es «Se tu mismo Cosme». Es una historia de autoafirmación muy divertida que trata la historia de Cosme, un conejo que hace lo mismo que el resto, comer lechuga y soñar con zanahorias, pero no es feliz, porque él, es de otra forma. Poco a poco empieza a cambiar hábitos y conductas, hasta que tiene la osadía de asistir a un gran baile vestido a su manera. La sorpresa que se dan todos es mayúscula y se quedan todos callados, hasta que alguien dice «a mi me gusta» y de repente algo tan sorprendente se vuelve especial. Es una historia que nos recuerda como algo que puede ser impactante, también puede hacerte especial y diferente en el buen sentido. Te dejo el enlace aquí y te lo recomiendo, te va a gustar.
¿Como los podemos trabajar? Como siempre, dependiendo de la edad y el nivel madurativo del niño se puede hacer más o menos. A mi me gusta contarlos y dejar que toquen las imágenes, señalen y comenten, ir haciendo preguntas, poner voces y caras e incluso inventarme onomatopeyas. Pero hay muchas posibilidades, aquí te dejo unas cuantas:
- Reformula afirmaciones que vayas leyendo en forma de preguntas, así vas repasando el vocabulario básico.
- Busca objetos en las imágenes de los cuentos, que empiecen o no por un fonema o silaba que puedas estar trabajando.
- Calca los dibujos que puedas para que los pinten después mientras te cuentan el cuento o lo que pasa en esa escena concreta.
- Ve haciendo resúmenes mientras cuentas el cuento. Yo meto siempre frases que empiezan por ¿Te cuerdas de lo que pasa a…? ¿Y porqué estaba así (el protagonista)? Así vas repasando la secuencia.
- Escanea y saca a color las imágenes con el vocabulario del cuento, plastifícalas y juega a colocar cada imagen en su lugar del cuento mientras lo cuentas de nuevo con el niño.
- Define cada imagen de la actividad anterior por su uso y pon ejemplos de cuándo y cómo se pueden usar. Sobre todo deja que el niño tome la iniciativa y no le cortes.
- Despues de la actividad de las definiciones, juega a «Termina la frase» con esos mismos objetos, por ejemplo: «El peine sirve para…» «y en mi casa lo guardo en ….» «y a mi me peina todos los días….».
Como ves, un cuento tiene muchas posibilidades que se salen de contarlo solo y en una clase donde solo hay 2 o 3 niños es más asequible trabajar con cuentos. De ahí que sea necesario fomentar que el maestro de audición y lenguaje trabaje de forma individual o en pequeño grupo porque estas actividades, en un clase con 20 niños no se pueden hacer. En este post te cuento estas cosas más detalladamente.

Libros y fábulas aconsejables para el maestro de audición y lenguaje