La usamos todos y no solemos reparar en ella. La tenemos presenta a diario y no nos damos cuenta, pero la comunicación no verbal es casi tan relevante como la verbal. Ya lo hablábamos en otros post y no me canso de repetirlo: el ser humano comunica siempre y hasta cuando no quiere hacerlo. Forma parte de nuestra naturaleza y si dedicas tiempo a observar a los que te rodean te darás cuenta de que, aunque no quieran, te dicen siempre cosas sobre sí mismos, su estado de ánimo, sus pensamientos o posturas ante un tema…
La comunicación no verbal desempeña un papel fundamental en nuestras interacciones diarias. A través de gestos, expresiones faciales, posturas corporales y tono de voz, transmitimos y recibimos mensajes sin necesidad de utilizar palabras.
Ya desde pequeños es lo primero que aprendemos y actuamos en función de lo que nos transmiten nuestras figuras de apego. La comunicación no verbal es especialmente importante, ya que puede fortalecer el vínculo entre padres e hijos y ayudar a comprender las emociones y necesidades de los más pequeños.
En este artículo, exploraremos cómo trabajar la comunicación no verbal con los hijos y cómo utilizarla para fomentar una conexión más profunda y una crianza positiva.
La comunicación no verbal comienza desde el momento en que nacemos. Los bebés, incluso antes de aprender a hablar, se comunican a través de sonidos, movimientos y expresiones faciales. Como padres, es crucial aprender a interpretar estas señales y responder de manera adecuada. A medida que los niños crecen, siguen utilizando la comunicación no verbal de forma inconsciente, por lo que es esencial que los padres estén atentos a estas señales y las utilicen de manera efectiva. Todos hemos visto la cara de nuestro padre o madre y sabíamos que por ese camino no podíamos seguir. Y con tanto trauma que tienen hoy los niños del siglo XXI, la verdad es que no conozco a nadie de mi generación con un trauma por esos aspectos. Conozco gente con traumas por el poco tiempo que sus padres pasaban con ellos o por cómo lo ignoraban, pero por hacer volar una zapatilla de vez en cuando no, no conozco a nadie con un trauma psicológico.
Una de las formas más poderosas de comunicación no verbal con los hijos es el contacto físico. Los abrazos, caricias y besos transmiten amor, seguridad y protección. Estos gestos pueden calmar a un niño inquieto, consolarlo cuando está triste o reforzar una conducta positiva. Además, el contacto físico fortalece el vínculo emocional entre padres e hijos, creando un ambiente de confianza y afecto.
Otra área importante de la comunicación no verbal es el lenguaje corporal. Los niños están constantemente observando las acciones y posturas de sus padres, por lo que es esencial que los padres sean conscientes de la forma en que se expresan a través de su cuerpo. Mantener una postura abierta y relajada, hacer contacto visual, inclinarse hacia el niño mientras habla y mostrar interés genuino son formas efectivas de transmitir atención y disposición para escuchar.
Además, es importante prestar atención a la expresión facial. Los niños son muy perceptivos y pueden detectar fácilmente las emociones en el rostro de sus padres. Una sonrisa cálida puede transmitir alegría y aceptación, mientras que una mirada fruncida puede indicar desaprobación o disgusto. Ser consciente de nuestras expresiones faciales y tratar de transmitir emociones positivas puede ayudar a construir una relación de confianza y apoyo mutuo.
Los aspectos prosodicos del lenguaje son otro aspecto clave de la comunicación no verbal de especial importancia. Los niños son especialmente sensibles a las variaciones en el tono y la entonación de voz de sus padres. Un tono de voz suave y calmado puede transmitir tranquilidad y seguridad, mientras que un tono de voz elevado o agresivo puede generar miedo o ansiedad en el niño. Es importante hablar con calma y claridad, utilizando un tono que refleje el mensaje que queremos transmitir.
Además de aprender a interpretar y utilizar la comunicación no verbal, es fundamental enseñar a los niños a desarrollar sus propias habilidades en este aspecto. Los padres pueden ayudar a sus hijos a comprender las diferentes expresiones faciales y gestos, fomentando la empatía y la capacidad de leer las señales emocionales en los demás. Aquí te dejo algunas estrategias para trabajar la comunicación no verbal con los hijos:
- Modelar el comportamiento: Los niños aprenden principalmente imitando a sus padres. Por lo tanto, es fundamental que los padres sean conscientes de su propio lenguaje corporal, expresiones faciales y tono de voz. Intenta ser un modelo positivo, mostrando empatía, escucha activa y expresando tus emociones de manera saludable. Esto ayudará a que tus hijos aprendan a comunicarse de manera efectiva.
- Juego de roles: El juego de roles es una excelente manera de practicar la comunicación no verbal con los hijos. Pueden representar diferentes situaciones y emociones, utilizando gestos, expresiones faciales y tono de voz para comunicarse. Esto les permite explorar diferentes formas de comunicación y comprender cómo estas señales afectan las interacciones.
- Observación y reconocimiento: Anima a tus hijos a observar y reconocer las señales no verbales en los demás. Pueden practicar identificar diferentes expresiones faciales, gestos y posturas corporales, y discutir lo que creen que significan. Esto desarrollará su capacidad de empatía y comprensión emocional.
- Expresión emocional: Ayuda a tus hijos a expresar sus emociones de manera saludable. Anímalo a hablar sobre cómo se siente y a utilizar gestos o movimientos corporales para comunicar sus emociones. Por ejemplo, pueden hacer un gesto para mostrar felicidad, tristeza, enojo o sorpresa. Esto les permite conectarse emocionalmente contigo y con los demás.
- Escucha activa: La comunicación no verbal también implica estar atento a las señales no verbales de tus hijos. Escucha activamente su lenguaje corporal y sus expresiones faciales mientras hablan. Esto te ayudará a comprender mejor sus necesidades y emociones, incluso cuando no puedan expresarlas verbalmente.
- Ambiente seguro y de confianza: Es fundamental crear un ambiente seguro y de confianza para fomentar una comunicación abierta y honesta. Cuando los niños se sienten seguros, es más probable que utilicen la comunicación no verbal para expresarse. Evita juzgar o ridiculizar sus expresiones no verbales y asegúrate de que sepan que siempre pueden contar contigo para apoyarlos.
En definitiva, quédate con la idea de que la comunicación no verbal es una herramienta poderosa en la crianza de los hijos. A través del contacto físico, el lenguaje corporal, la expresión facial y el tono de voz, los padres pueden fortalecer la relación con sus hijos y comprender mejor sus necesidades y emociones. Al ser conscientes de nuestra propia comunicación no verbal y al enseñar a los niños a utilizarla de manera efectiva, podemos crear un ambiente de comunicación abierto y saludable en el hogar.
Por favor no confundamos la crianza con apego con la mal-crianza de «no me separo de mis hijos jamas y no se relacionan con nadie más porque donde mejor están es conmigo siempre» vivimos en el S.XXI y ello no ha traído muchas cosas buenas relacionadas con las telecomunicaciones, la expansión de la información y la posibilidad de amanecer en la otra parte del mundo en 24 horas, pero ello conlleva que hay que aceptar el hecho de que la crianza debe ser más libre y hay que acostumbrar a los niños a relacionarse con más personas. No podemos pretender que se muevan y se relacionen si no les dejamos estar con más personas y enfrentarse a otras situaciones.

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