Está claro que la parte de la defensa oral es la que más asusta a la gente. La verdad es que todo, conforme se mire, es cuestión de perspectiva. A mí me daba más miedo el tema porque veía que era muy difícil destacar en algo tan general y me daba cuenta de que eso me ponía un poco en contraposición al resto de aspirantes, que tenían terror a la programación.
Es cierto que hay un poco de suerte en todo esto y el proceso no parece justo, pero si no haces lo posible por dominar todas las habilidades necesarias para afrontar esto te vas a encontrar con que, encima del estrés que causa jugártelo todo a una carta, te va a dar un ataque de pánico y te puede salir mal todo.
Hoy quiero plantearte algunas cosas necesarias para defender el oral de forma efectiva.
Hazte todo tu plan de defensa
Lo tienes que elaborar todo tú. Y no vale nada más. Da igual lo que te compres y la nota que haya sacado el que te la ha vendido. No funcionará y te pillarán de una forma u otra, porque cuando no es tu trabajo, se nota mucho. En mi web tengo la mía, que te puedes descargar con tu suscripción, pero la pura verdad es que esa es mía, la elaboré yo de principio a fin y por eso la defendí bien. Me centré es buscarle puntos fuertes y débiles, mejoré aquellos aspectos que podía ver más flojos y busqué otras actividades alternativas para cada cosa que veía que me podían preguntar. No había nada al azar, y en la preparación de mis suscriptores nunca dejo nada al azar. Esa es la clave.
Irradia seguridad
Este apartado es una consecuencia del punto anterior. Si te haces todo tu plan de defensa y lo has hecho tú, lo expondrás con más seguridad que si lo ha hecho otro. Todo lo que te trabajas tú mismo tiene un impacto más grande en el otro. Igual te suena muy esotérico, pero yo creo irradiamos energía, y yo puedo ser muy insegura, pero sé que irradio potencia y seguridad y eso es importante en unas oposiciones. En realidad nadie tiene porque saber cómo eres por dentro, igual no eres capaz de elegir una película en el cine sin dudar 20 minutos, pero en ese examen tienes que ser capaz de irradiar la seguridad de que nadie más va a hacer ese trabajo mejor que tú.
Y para eso la única forma de hacerlo es haciendo tú mismo el trabajo. Cómprate la programación que quieras, pero que sea una muestra, un ejemplo del trabajo que vas a empezar a hacer. Y por supuesto, que no sea lo mismo que hace todo el mundo, porque no te servirá para nada. Necesitas un guion estructurado y que alguien te vaya guiando de forma externa, por si cometes un error garrafal, pero fuera de ahí, no necesitas nada más.
Materiales innovadores
Lo he dicho muchas veces: haciendo lo mismo de siempre no conseguirás resultados diferentes. Materiales innovadores e ideas originales es lo que necesitas. Sé detallista con las pequeñas cosas de tu clase y tus alumnos y no dejes nada al azar porque esto es, al fin y al cabo, como si estuvieras en una clase de verdad. ¿A que tú en tu clase tienes detallitos y cosas bonitas con tus alumnos cuando llega la navidad? Pues tiene que quedarse reflejado en tu programación la elaboración de manualidades o actividades relacionadas con el lenguaje.
Una estructura clara
Necesitas una planificación de todo tu año de trabajo de forma minuciosa. Tu plan debería estar terminado y listo para imprimir unos 3 o 4 meses antes de la defensa, porque a partir de ese momento la actividad cerebral debe centrarse en repetir y repetir para darle tiempo al cerebro a crear nuevos aprendizajes que luego puedas expresar de forma natural.
Si llegas a junio con todo a medio hacer o sin haber empezado a memorizar datos te pondrás más nervioso, así que procura que en junio lo único que tengas que llevar al examen para tu hora de trabajo previo, sea un esquema que hayas repetido mil veces y la seguridad de que no necesitas nada más.

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