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Una pregunta muy frecuente que escucho es cómo podemos organizar nuestra clase de audición y lenguaje. No es una clase con muchos niños y tampoco puede ser muy infantil ya que vienen niños de todas las edades. Además yo trabajo en un centro con instituto integrado hasta 4º de la ESO así que también tengo alumnos con perfil de la ESO y no me parece conveniente tener un aula muy infantil teniendo alumnos en edad adolescente.
Es verdad que tradicionalmente se ha quedado como una norma no escrita la conocida organización por rincones. Si, está muy bien, pero no es la única forma de hacerlo.
Cada maestrillo tiene su librillo, así que hoy me gustaría contarte cómo me organizo.
Los comienzos
Cuando llegué a mi colegio vi que mi clase no tenia muchos materiales; la verdad es que he tenido suerte y el equipo directivo de mi colegio está bastante concienciado de la labor que hacemos desde el equipo de atención a la diversidad así que no suelo tener problemas para pedir materiales.
Yo no trabajo por rincones si no estoy con niños de infantil, prefiero instalar una zona de trabajo y organizo todos los materiales de tal forma que cada alumno puede encontrar lo que necesita sin dificultad o lo que le pongo para trabajar.

Desde mi punto de vista es absolutamente necesario fomentar la autonomía; para mi las palabras “hazlo tú solo” son mágicas y a veces me doy cuenta de lo que es capaz de hacer el ser humano cuando le dejas actuar.
Cómo organizo la clase
Mi clase tiene forma rectangular, y conforme entro tengo un mueble donde dejo a la vista las bandejas de fichas de algunos alumnos (no muchas, la verdad es que no trabajo mucho por fichas) y un rincón con el rollo de papel de cocina y toallitas desinfectantes e infantiles, ya que tengo algún niño con dificultades para tolerar los olores, lleva un poco mal lavárselas con jabón y se las chupa con frecuencia por lo que prefiere pasarse la toallita.
En el mismo mueble dejo todos mis enseres personales y todos los materiales de soplo y respiración en la estantería debajo de la bandeja con su correspondiente cartel.
El panel de premios
En el centro de la clase tengo mi zona de trabajo. Consta de dos mesas para ellos y otras dos vueltas contra la pared que solo uso en ocasiones especiales. Yo me siento enfrente siempre de los alumnos y justo detrás de ellos está mi panel de premios.
Te explico de qué va esto. Hace un año más o menos, mi sistema de premios se volvió algo rutinario y dejó de tener éxito. Así que pensé que sería buena idea innovar con otro diferente. Cogí la parte delantera de una caja de un cocinita de juguete y la forré con papel continuo; luego la forré con forro de libros y puse un letrero bonito “Mis premios” y sobre él panel, con velcro hay siempre seis o siete sobres, los voy cambiando en función de los niños que tenga ese día.
Después hice un pequeño trabajo de campo y pedí a los padres que me dijeran aquellos pequeños premios o cositas que les suelen dar como capricho e hice un lista para cada alumno. Yo hice lo mismo en mi clase, e incorporé a dicha lista algunas cosas que a mi me gusta darles.
Este sistema te vale tanto para conseguir que trabajen como para motivarlos a que tengan responsabilidades, en mi caso, esta fue la primera de las motivaciones para hacerlo ya que en mi clase, como casi todo es oral, no suelen tener problemas para trabajar.
Con este sistema les metí responsabilidades a algunos que no tienen mucha autonomía, y con otros he ido negociando el grado de implicación en su trabajo diario.
Dentro de cada sobre meto unos cuantos rasca y gana que compré aquí y que son fáciles de utilizar, lo único que tienes que hacer es escribir el premio en un trocito de papel y pegar encima la pegatina de rasca y gana.
Cuando están los premios escritos, solo queda meterlos en su sobre correspondiente y cada viernes, si hemos trabajado bien durante la semana, cogemos el sobre, sacamos un rasca y gana al azar y rascamos a ver que premio sale.
Los sobres los hago con una herramienta muy práctica que compre aquí, se llama ENVELOPE PUNCH BOARD. Te la recomiendo, soy fan de las herramientas para la clase y, aunque suponen una inversión, dan muy buenos resultados.
Panel espacio-temporal
Justo al lado del panel de los premios, está mi panel espacio-temporal. Lo uso para establecer la primera rutina de cada sesión y que todos mis alumnos sepan que lo primero que hacemos al entrar en clase es ubicarnos en el tiempo. En este panel vemos, la fecha completa, el tiempo, la estación del año, las actividades que vamos a realizar y jugamos al «Ojala hoy», es un juego que utilizo para trabajar la abstracción, la imaginación y la narración y consiste en unas tarjetas en las que pongo «Ojala hoy…» y cada uno pone la que más le gustaría que fuera real, por ejemplo «Ojalá hoy… pudiera cenar pizza», «fuera un superhéroe»… Todo ello me da pie a hacer preguntas como, por ejemplo, ¿qué superpoder te gustaría tener? ¿Qué superhéroe serías? ¿Qué llevaría la pizza hoy?…
Con este juego trabajo de forma diaria la narración espontanea y la imaginación con algunos niños a los que les cuesta imaginar y narrar.
El personaje del mes
Tapando la pizarra verde tradicional tengo otro juego que uso casi diariamente «el personaje del mes». Consiste en trabajar un personaje histórico cada mes. Ponemos su foto en el panel que también hice a mano con un cartón, papel continuo que me sobró del panel de premios y forro de libros.
Cada personaje se ha hecho famoso por alguna hazaña o invento importante de la historia. Trabajamos una breve descripción de su biografía con las tarjetas y luego hacemos las preguntas que vienen en la tarjeta y al final del mes lo cambiamos y colocamos el del mes anterior en la pared.
Los paneles de actividades
Es una parte de la clase que ha cobrado bastante importancia ya que ahí están colocados todos los juegos que he ido adquiriendo o que he hecho yo misma en función de lo que necesito. Son paneles comprados en AliExpress que clavé en la pared para ahorrar espacio y al final han sido de gran ayuda ya que cada uno sabe donde están los juegos y actividades que le gustan y va directamente a buscarlos.
La biblioteca emocional
En la parte contraria tengo mi biblioteca emocional. Hace unos años conocí a una maestra de infantil que los coleccionaba y me pareció una idea genial, y lo hago desde entonces. Me encantan los de la editorial Kalandraka y me compro alguno cada mes, sobre todo los que tratan temas de inteligencia emocional.
No obstante el colegio hace un pedido cada año para mi clase de 4 ó 5 cuentos y los voy trabajando. La dinámica es sencilla, los niños pueden coger un cuento y llevárselo a su clase un rato con el permiso del tutor o, si han trabajado bien, a veces cogemos uno y dedicamos un ratito a leerlo y relajarnos.
El ordenador
No lo llamo rincón digital porque sinceramente, apenas lo uso. Sé que debemos trabajar las TICS pero desde hace un tiempo que veo un poco engañoso el propósito de las TIC así que prefiero dedicar mi tiempo con ellos al trabajo cara a cara. No obstante tengo un escritorio virtual y ahí he guardado algunas webs de juegos, por si tuviera que usarlas en un momento dado, tanto para sustituir en una clase que no puedo defender (sea música o francés, por ejemplo) o para algo puntual de mi clase.
Finalmente tengo mi zona dedicada al espejo con una mesa, dos sillitas y mi puff de yoga para poder sentarme y hacer los ejercicios sin molestias en las piernas (te recomiendo que e compres uno, es lo más cómodo para trabajar sin destrozarte las rodillas en el suelo o la espalda sentado en una mini silla de infantil). Esta parte la uso bastante, ya que ahí tengo también mi pequeña alfombra donde contamos lo cuentos de forma colectiva o trabajo con los niños mas pequeños, aunque también trabajo las praxias con aquel que lo requiera.
Y esta es mi clase. Al final es una forma como cualquier otra de trabajar y cada uno tiene sus preferencias, a mi me gusta más esta pero yo creo que cualquier forma de organizarse es buena si hace el trabajo más fácil y al alumno más autónomo.
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