Si bien es cierto que es necesario manejarse en las tecnologías para lidiar con muchos aspectos de la sociedad del siglo XXI (compras online, procedimientos administrativos online, consultas telemáticas de todo tipo…), también es cierto que si las incluimos en todos los aspectos de la vida, se pierden otros muchos, como la comunicación cara a cara, la capacidad de atención y concentración en una tarea no virtual y la comunicación no verbal, que tanto dice cuando se expresa.
